Ulises Lara, cesado por ser soplón de EU y más rollos turbios
La salida de Ulises Lara de la Fiscalía General de la República no fue un adiós voluntario, sino un cese directo desde el Ejecutivo. ¿La razón? Resulta que desde hace al menos seis años estaba pasando info estratégica a agencias de Estados Unidos, según reveló Raymundo Riva Palacio en su columna publicada hoy, viernes 17 de julio de 2026.
Pero eso no es todo. Además de este rollo de espionaje, Lara tenía nexos con huachicoleros y andaba metido en extorsiones. De hecho, apenas llegó a la FGR en enero de este año como fiscal especial para Asuntos Relevantes y vocero, y desde entonces se le empezó a seguir la pista por su “oscuro pasado”.
El detonante para su caída fue la liberación, la semana pasada, de José Antonio Cortés, alias “El Titán”, líder del Cártel del Noreste y ligado al contrabando de combustible. Las investigaciones, que se hicieron sin que la fiscal Ernestina Godoy se enterara, revelaron que Lara tenía pactos con personajes como Raúl Rocha Cantú, quien está bajo la lupa por tráfico de combustible y armas desde Guatemala.
Además, Lara habría usado su poder para extorsionar a la familia Lozoya y a cercanos de Alonso Ancira, según la misma investigación. Esto se conecta con la detención de Gilda Lozoya hace dos semanas por lavado de dinero en el caso Agronitrogenados, y con la reactivación del proceso contra Ancira, quien debe más de 112 millones de dólares a Pemex.
Lo más irónico es que, en la 4T, la corrupción no se castiga realmente, pero la confianza sí se pierde rápido y se paga con despidos. Así que, aunque Lara tenía un historial oscuro, lo que terminó por tumbarlo fue ser soplón para otro país. ¿Moraleja? En este gobierno, ser leal a México parece más importante que tapar corruptelas internas.


