Fans de Taylor Swift venden basura de su boda con Travis Kelce como recuerdo único
¿Te imaginas tener un pedazo de la boda de Taylor Swift y Travis Kelce? Pues algunos fans ya lo hicieron realidad, pero no con joyas ni fotos, sino con basura. Sí, leíste bien: colillas de cigarro, tapas de botella y hasta un kit de prueba de ovulación se están vendiendo como “recuerdos” de la ceremonia que, según se dice, ocurrió el 3 de julio en el Madison Square Garden.
El artista Justin Gignac, famoso por convertir basura callejera en arte, fue quien juntó estos objetos y los puso a la venta bajo el nombre “Edición ‘No invitado’: recuerdos encontrados de la boda de Taylor y Travis”. Cada paquete, que costaba hasta 25 dólares, incluía cosas random como un solo AirPod, popotes, un abanico con colores del arcoíris y hasta cinta de precaución. Eso sí, no podías elegir qué te tocaba; Gignac se encargaba de armar cada paquete al azar y hasta bromeó diciendo que no aceptaba pedidos especiales, solo telepatía.
En su web, el artista explicó que estos objetos son “lo más parecido al gran día de Taylor y Travis que puedes conseguir sin haber recibido una invitación”. Y para darle más flow, compartió un video en TikTok (@newyorkcitygarbage) vestido de esmoquin, con recogedor y bolsa de basura, como si fuera el invitado que limpió después de la fiesta.
Pero la locura no paró ahí. TMZ reportó que una bolsa de aire supuestamente recogida durante la boda apareció en eBay con un precio de casi 50 mil dólares y ya tenía más de 200 visitas.
La boda, que también contó con invitados como Jessica Alba, Adam Sandler, Graham Norton y Lena Dunham, fue todo un evento. Según NBC News, Taylor y Travis escribieron sus propios votos, y aunque uno pensaría que la novia sería la más emotiva, fue Travis quien se llevó las lágrimas. Además, leyendas como Paul McCartney y Stevie Nicks participaron en la celebración, que incluyó rifas con premios como bolsos de diseñador y un Chevrolet Chevelle de 1970.
Esto es lo que necesitas saber: la boda de Taylor y Travis no solo fue un evento de lujo, sino que ahora hasta la basura se volvió objeto de culto para sus fans. ¿Quién diría que un kit de prueba de ovulación podría ser un souvenir? Definitivamente, la creatividad no tiene límites.


