Paco Pachangas, profe de La Salle, buscado por abuso sexual a alumnos: esto es lo que debes saber
La Fiscalía de CDMX tiene una orden de aprehensión vigente contra Francisco “N”, alias Paco Pachangas, profe de la prepa La Salle Benjamín Franklin, acusado de abuso sexual calificado contra estudiantes adolescentes.
Con más de 30 años en la escuela, el docente es señalado por presuntos abusos en distintos momentos, dentro y fuera del plantel, incluso en espacios ligados a la congregación lasallista. Lo que llama la atención es que también hacía acompañamiento a alumnos con problemas familiares, lo que le daba acceso cercano a ellos fuera de clases, supuestamente para apoyarlos.
Un caso clave ocurrió en abril de 2009: un estudiante de 16 años fue llevado desde el campus en la Condesa a una “Casa de los hermanos lasallistas”, un espacio recreativo de la congregación. Según la denuncia, el profe lo llevó en su carro, le mostró el lugar y luego lo llevó a una habitación donde ocurrieron actos sexuales. Después, el alumno volvió al plantel con él, y el profe le habría dicho que podía influir en sus calificaciones.
Además, la investigación apunta que el docente mantuvo contacto con ese alumno por redes sociales y que otros estudiantes reportaron mensajes y conductas inapropiadas en línea.
Lo más grave: la denuncia dice que no fue un caso aislado. Otros exalumnos han compartido experiencias similares, y la Fiscalía está revisando si hay más víctimas. Los testimonios indican que estas conductas eran conocidas entre estudiantes de varias generaciones, pero no se tomaron medidas inmediatas por parte de la escuela.
Algunos alumnos buscaron ayuda dentro del plantel, informaron a directivos y personal de atención estudiantil, pero consideran que la respuesta fue insuficiente. Ahora la Fiscalía debe aclarar qué sabía la escuela y qué hizo tras recibir estas denuncias.
Este caso pone sobre la mesa la importancia de que las instituciones educativas sean espacios seguros y transparentes, y que las autoridades actúen con firmeza ante cualquier señal de abuso. Porque proteger a las y los estudiantes debe ser prioridad, siempre.


