El portaaviones Gerald R. Ford regresa a casa tras 11 meses de misión histórica
Esto es lo que necesitas saber: El portaaviones más grande y moderno de Estados Unidos, el Gerald R. Ford, ya está de vuelta tras 11 meses fuera, rompiendo récords y siendo clave en operativos de alto impacto en Venezuela e Irán.
Después de casi un año navegando por el mundo, el Gerald R. Ford llegó este sábado al puerto de Norfolk, Virginia. ¿Por qué importa? No solo es el despliegue más largo de un portaaviones estadounidense desde la Guerra de Vietnam, sino que fue protagonista en dos movidas internacionales: apoyó la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro y participó en la respuesta militar tras el inicio de la guerra en Irán.
La llegada fue todo un evento. Pete Hegseth, secretario de Guerra de EUA, estuvo ahí para recibirlo y no escatimó en elogios para los más de 5 mil tripulantes que aguantaron 326 días en altamar, soportando todo: desde incendios hasta problemas técnicos que pusieron a prueba su paciencia y su salud mental.
Originalmente, el Gerald R. Ford iba a tener un viaje tranquilo por el Mediterráneo y el mar del Norte, pero todo cambió en octubre. De repente, la ruta los llevó al Caribe, justo cuando el futuro político de Venezuela estaba en juego. Y poco después, directo a Medio Oriente por la crisis en Irán.
¿El dato curioso? Solo dos misiones han durado más: la del Midway en 1973 y la del Coral Sea en 1965. Así que este regreso es todo un hito y pone sobre la mesa el debate sobre el impacto real de estos largos despliegues en las personas que los viven.
¿Y ahora qué? El regreso del Gerald R. Ford no solo es noticia por lo histórico, también es un recordatorio de cómo el poder militar de EUA sigue jugando un papel clave en los grandes conflictos del planeta. Pero ojo: toca preguntarse si vale la pena el costo humano de estas mega-misiones.


