Imprimir comida: así México hackea el futuro desde el laboratorio
¿Te imaginas comer un Spider-Man hecho en impresora 3D y que además te nutra? No es un capítulo nuevo de Black Mirror, es ciencia real y se está cocinando en laboratorios mexicanos. Un grupo de investigadores está usando inteligencia artificial, robótica y hasta harinas de insectos para crear comida impresa que podría cambiar la forma en que nos alimentamos, sobre todo si tienes problemas para tragar o si la nutrición nunca ha sido tan fácil como debería.
Esto es lo que necesitas saber:
– Científicos mexicanos están mezclando AI y robótica para crear alimentos impresos en 3D, con nutrientes a la medida.
– El objetivo es ayudar tanto a niños con desnutrición como a adultos mayores con dificultad para deglutir.
– Usan ingredientes locales: amaranto, epazote, cáscara de naranja, harinas de insecto y más.
– Hay laboratorios en CDMX, Guadalajara y Monterrey liderando la innovación.
El rollo no es solo “comida del futuro” tipo caricatura, sino un trabajo súper detallado: desde entrenar algoritmos para imaginar bebidas mexicanas, hasta calibrar estómagos robóticos que digieren alimentos impresos, pasando por el diseño de gelatinas para adultos mayores y snacks para niños que parecen juguetes, pero están cargados de proteína, fibra y vitaminas.
Por ejemplo, Viridiana Tejada y Rubén Maldonado, desde el Tec de Monterrey, cuentan que imprimir comida es como exprimir una pasta de dientes: si aprietas mal, todo se cae o pierde la forma. Pero aquí, en vez de pasta, lo que sale es comida con proteína de insecto, fibra de cáscara de naranja y vitaminas de guayaba, lista para convencer al niño menos fan de los vegetales. ¿El reto? Que se imprima bien, que se vea cool y, obvio, que sepa bien.
Mientras tanto, Zaira Yunuen García en Guadalajara está creando gelatinas y chocolates impresos en 3D para adultos mayores. No solo tienen la textura perfecta para quienes batallan con la deglución, también agregan probióticos y otros nutrientes funcionales que normalmente no encuentras en una gelatina común. Todo esto pasa por un simulador digestivo (sí, un estómago robótico), para asegurarse de que lo que llega al plato también llegue al cuerpo.
Y si pensabas que la inteligencia artificial solo servía para hacer filtros de TikTok, Raquel Zúñiga en el Iteso la está usando para rediseñar bebidas con ingredientes mexicanos. El twist: la IA tuvo que aprender primero con datos de otros países, pero luego regresó a lo local, buscando la mejor forma de usar epazote y amaranto en bebidas que realmente tengan sentido aquí.
¿El resultado? La comida del futuro en México no será solo presionar un botón, sino un proceso donde lo tradicional y lo tech se mezclan para crear algo realmente nuevo. El reto no es solo alimentar, sino hacerlo rico, local y diverso, usando ciencia a favor de todos, no solo de unos cuantos. Si te preguntabas por el menú del mañana, aquí hay una probadita: proteína de insecto, fibra de naranja, tecnología y mucho ingenio mexicano.

